No sé en qué momento decidí que sería una buena
idea continuar con esta saga, sobre todo teniendo en cuenta que el primer libro
no me gustó demasiado y me dejó bastante fría. Como lectora no me suele gustar
dejar las sagas a medias, así que creo que sería el día que me dí cuenta de que
esta no la había terminado cuando decidí seguir por donde la dejé. Y la verdad
es que me alegro bastante, porque contra todo pronóstico, este segundo libro,
continuación del primero, llamado “Dorothy debe morir” me ha gustado bastante.
Sinceramente, las mismas razones
que hicieron que el primer libro no me gustase son las mismas por las que este
sí me ha gustado. La primera vez estuve buscando un libro distinto, con una
historia súper original, un desarrollo que no me esperase para nada, un plot
twist cada dos páginas y que no supiese por donde me iba a salir. La historia
que desarrolla los libros es cuanto menos, interesante, pero en el resto fallé
en mi elección. Menos esta segunda vez, que quería leer algo casi contrario a
lo que busqué la primera vez.
No te confundas, no es un libro aburrido. Está lleno de acción y movimiento. También está lleno de sorpresas y descubrimientos, algunos más obvios que otros. El final, desde luego, ha sido lo que más me ha gustado, puesto que no recordaba un libro que me dejase con tantas ganas de leer el siguiente como este.
Hay ciertos puntos en la historia
que me han llamado muchísimo la atención. Por ejemplo, parecía que iba a haber
un triángulo amoroso, pero para nada; o que Nox, uno de los personajes del
libro, y que al principio me pareció un chaval amargado por dentro a causa de
un pasado trágico, no haya sido un estúpido con la protagonista y no ha tenido
que llegar nadie a “salvar su alma”. Sobre todo, me ha gustado esto último de
que el joven torturado no se siga torturando por algo que pasó hace años y estaba
fuera de su alcance cambiar.
Y lo mismo debería decir de la
protagonista, Amy, que no es una chavala insoportable por su pasado difícil a
pesar de que su situación anterior si que tiene un papel importante en el
desarrollo de la historia.
Este libro, es sobre, a grandes
rasgos, de Amy y Ozma (legítima reina de Oz), buscando gente y buscando cosas
por todo el reino, algunos encontronazos con las brujas realmente malas, y
sobre todo Amy dudando sobre sus poderes y en proceso de descubrirse a sí misma
y saber quién es.
Esto último me ha gustado
bastante, la forma en que se ha visto reflejado, ya que Amy no tiene un momento
de revelación super importante en la historia y de pronto sabe todo lo que
quiere, y quién es y cuál es su destino, sino que lo va descubriendo poco a
poco, e igual que descubre algo sobre sí misma y se siente feliz y poderosa,
también tiene momentos de duda y de desconfianza sobre su potencial o el control
de sus poderes. No es todo cuesta arriba en ese sentido, sino más bien una montaña
rusa.
Sin embargo, igual que digo que
la evolución de Amy es bastante buena en ese sentido, también debo mencionar,
que no entiendo para nada la de Nox, que parecía un tío bastante duro en el
primer libro a pesar de no ser un imbécil y de pronto aquí es casi una fresita
preocupada por Amy la mayoría del tiempo y olvidado del carácter que tenía en
el primer libro.
Dicho todo esto, aunque esta saga
no entrará entre mis favoritas, he de decir que mi último sabor de boca ha sido
bueno y que tengo muchas ganas de saber como continuará la historia, esta vez
en un escenario muy distinto y en unas condiciones que todavía no han sido mencionadas.

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